El curso Deontología del Educador está orientado los educadores como una orientación al desarrollo de prácticas pedagógicas adecuadas, éticas y responsables, desde una resolución de conflictos adecuada, a partir del reconocimiento de los derechos y deberes de cada individuo y los colectivo; lo cual contribuye en el desarrollo de los ideales de ciudadano, sociedad y la construcción del bienestar colectivo.

 

Este espacio cobra importancia debido a las características de las personas con las que los Educadores Infantiles establecen relaciones en el ejercicio profesional y le brinda un alto sentido de compromiso con la enseñanza y educación de la infancia.  Pensar en una formación integral y competente para el Educador infantil implica pensarse la ética y la ciudadanía, ya que el ejercicio profesional demanda socialmente una integridad a nivel personal y una conducta ética para que desde el actuar profesional se construyan el ideal de sociedad (Bolívar, 2005).

 

Además, permite que el Educador infantil se capacite para analizar su práctica pedagógica y sus prácticas cotidianas, donde se vean reflejado los valores como solidaridad, justicia social, responsabilidad y servicio a otros, es decir, un ciudadano que sea competente y responsable, esto conlleva a que la profesión del Educador Infantil responda a las exigencias y cambios socioculturales de la infancia en la contemporaneidad.